Agilismo y motivación

Tras varios años intentando desarrollar e implementar en mis proyectos metodologías ágiles, he querido detenerme para hacer una pequeña retrospectiva de qué ha pasado hasta ahora. En general apoyo sin duda las metodologías ágiles, creo que el apellido “ágil” no lo llevan de manera gratuita, lo llevan por que se lo han ganado. Pero también me he llevado decepciones, me he dado cuenta de que las metodologías ágiles solo son factibles cuando se desarrollan en equipos de profesionales que están comprometidos con su trabajo.

He trabajado principalmente con Scrum y algún híbrido que lo podríamos llamar Canvan. Y mi impresión es que todos los proyectos han terminado pareciéndose más a proyectos de “Metodología en cascada” que ha un proyecto “ágil”. La pregunta es: ¿por qué ha pasado esto? Y creo que la respuesta es: la falta de implicación y de compromiso, la falta de amor por tu trabajo.

Seamos sinceros, mantener una constancia de desarrollo ágil es difícil. No siempre puede existir una figura que haga de Scrum Master exclusivamente y, lo más difícil, que esa figura no se termine convirtiendo en un jefe de proyecto a la vieja usanza. Es duro estar realizando continuamente planificaciones, estar cambiandolas y ser constante para que todo ese ecosistema produzca valor cada 2,3 0 4 semanas como mucho.

Me doy cuenta de que las metodologías ágiles requieren de personas altamente motivadas, que amen su trabajo y que sean críticas con ellas mismas. La metodología en cascada termina siendo más cómoda para el desarrollador, analista o cualquier otro rol implicado en el desarrollo: “dime qué tengo que hacer y cuánto tiempo tengo, que ya veremos qué pasa”.

Repasemos  algunos los principios de El Manifiesto Ágil:

“Los proyectos se desarrollan en torno a individuos  motivados. Hay que darles el entorno y el apoyo que  necesitan, y confiarles la ejecución del trabajo”

Blanco y en botella. El mismo manifiesto nos lo dice. Sin duda a un equipo hay que motivarlo y no sólo esperar a que se auto-motive, eso es evidente. Pero sin duda el propio equipo debe conocer y tener muy presente sus metas, la entrega de valor al cliente, y que ese valor sea de la máxima calidad posible. Para eso los integrantes deben amar su trabajo.

“La atención continua a la excelencia técnica y al buen diseño mejora la Agilidad.”

Esto es otro gran problema: excelencia técnica. Esta es otra de las razones por la cuáles el equipo debe amar su trabajo. Mi experiencia me dice que muchos responsables de proyectos se abandonan, olvidan la parte técnica y asumen un rol de gestión y organización del trabajo. Terminan no encajando en los esquemas ágiles por lo que boicotean estas metodologías y terminan haciendo in híbrido entre “ágil” y “cascada”, donde las reuniones de planificación son un mero paripé donde este “jefe de proyecto-  Scrum master” reparte tareas entre los desarrolladores y no se implica en la parte técnica.

Sin duda la implementación de metodologías ágiles no es sencilla, de hecho, creo que es bastante mas complicado que el uso de métodos tradicionales. Sin embargo las resultados son evidentes, la satisfacción tanto del equipo, como del cliente será mucho mayor. Pero para conseguirlo se requiere una implicación por parte del equipo que no siempre se consigue.

Si para un futuro proyecto me preguntaran: ¿qué metodología usarías para poner en marcha este proyecto? Yo contestaría: “dejadme conocer al equipo”

 

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